¡Por favor, que confundan los colores, pero que no insulten a sus familiares!
Podrían no saber si son tres o veinte centavos, ¡pero enséñenles a perdonar! El rencor va a ser lo que los mate en unos años, no la falta de conocimiento.
Nos juzgamos a nosotros mismos por nuestras intenciones y a los otros por sus acciones, enséñenle antes a pararse en el lugar del otro.
¿Por qué nos damos tortura unos a otros, como si alguna condenada alma tuviese esta vida facilitada?
Nadie se la trae fácil en esta vida; y todos juntos a un mismo lado seríamos tan fuertes.
- Elías/Zar/?